Reflexiones Para Semana Santa y Su Significado Central

La Semana Santa es motivo de celebración en muchos lugares, así como de reflexión y meditación sobre diversos acontecimientos en nuestra vida.

Sin embargo, suele suceder que podemos olvidar el propósito y sentido central de lo que significa esta época, así como de los sucesos históricos. Jesucristo, así como cada uno de nosotros, vino al mundo a cumplir con un propósito en particular, y a pesar de lo que ello significaría, no dudó en hacerlo.

Lo siguiente tiene como objetivo, poder comprender mejor acerca de estas celebraciones mediante estas reflexiones para semana santa y la explicación de su significado central, sobre todo en cuanto a su relación con los temas que atañen a la actualidad, así como de cada dificultad o suceso en nuestra sociedad.

Así que, toma nota si es posible, porque Dios requiere que recordemos esto a menudo, para realmente cambiar y ser más obedientes.

En la pérdida de un ser querido. Jesucristo mediante su sacrificio expiatorio, logró vencer la muerte y todo tipo de dolor y desesperanza.

Cada uno de nosotros, experimentamos y experimentaremos en algún momento el dolor y la tristeza, pero gozamos de la bendición eterna del consuelo de que, en primer lugar, Jesucristo también padeció esos mismos dolores, y luego, que también nosotros podremos ser vivificados.

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”

Juan 11:25

En las enfermedades mentales, emocionales y físicas. Muchas personas nacen con predisposiciones genéticas, o tal vez otras desarrollan en el tiempo, algún tipo de afección, tanto física, mental o emocional.

Sin embargo, gracias a la Expiación, aquellas afecciones y debilidades, pueden y podrán ser vencidas, puesto que cuando llegue el fin de nuestra existencia, nos promete recuperar lo que perdimos y a obtener lo que no pudimos en la tierra, para poder gozar de la gloria eterna.

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.

No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.”

Juan 14:27

Hay ciertos casos, en los que el Señor nos requerirá de paciencia, puesto que tal vez esas debilidades nos acompañen a lo largo de nuestra vida. Es posible, poder continuar adelante, con la firme esperanza de que un día se nos retribuirá lo que ahora necesitamos.

Quizá es muy difícil de entender los propósitos de Dios, y es probable que nunca lo hagamos, pero no hay duda, que más allá, nos espera la felicidad eterna.

En los problemas financieros o familiares. Asimismo, el ministerio de Jesucristo, también tuvo como propósito el ayudarnos a desprendernos de las riquezas en bien de los más pobres.

También a poder dar de nuestro sacrificio y ofrendar en su nombre, puesto que, somos “deudores” y precisamos devolver, no nuestro dinero, sino nuestra fe y confianza en Él, y que al final, los beneficiados en totalidad seremos nosotros mismos, igual que con estas reflexiones para semana santa.

También, permite que atravesemos estas situaciones, ya que mediante ello, podemos aprender a desarrollar más habilidades positivas y cristianas, como el trabajo y autosuficiencia.

Del mismo modo, los problemas familiares, que tal vez resulten muy dolorosos, también tienen el propósito de purificarnos más, y que podamos luchar por quienes más amamos, aquello puede resultar una lección excelente si dejamos nuestra confianza en Dios.

En los conflictos sociales o bélicos. Todos somos testigos, de la naturaleza catastrófica de un conflicto bélico, así también del dolor y pérdida que puede causar un conflicto social.

Tal vez en algún momento nos hemos preguntado, porqué es que Dios permite tales acontecimientos en el mundo, muertes, familias desamparadas, ciudades destruidas, a lo largo de la historia.

“Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice desterrar y rogad por ella a Jehová, porque en su paz tendréis vosotros paz.” Jeremías 29: 7

Cierto día, una persona cercana, me dijo algo muy certero que no olvido: “Nuestros pensamientos no son los pensamientos de Dios”.

Por lo que, me trató de decir que los propósitos del Señor son muchas veces incomprensibles, asimismo, que su tiempo no es el mismo que el de nosotros, no hay pasado, Él vive en un presente eterno, y aunque sea muy complicado, Él nos brinda confianza y consuelo, así como esperanza.

En términos generales, estas reflexiones para semana santa son para que meditemos acerca del constante pedido de Jesucristo y de Dios, de recordarlos siempre, obedecer Sus preceptos, tratar de seguir Sus enseñanzas y ejemplo, para poder resistir ante estos males y situaciones por los que tenemos que atravesar.

Puesto que ese fue el Propósito sagrado por el que Él vino a la tierra, “para cumplir con toda justicia” y salvarnos de la dificultad y desesperanza, y obtener la vida eterna.

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